¿Cómo
andan? La vez pasada les conté la historia del Marciano ajedrecista y les
mostré su partida contra el ex Campeón Mundial, el cubano José Raúl Capablanca.
Hoy
les traigo un problema de ajedrez con una historia impresionante. ¿Me creerían
si les contara que el diablo se disfrazó de mendigo para jugar una partida de
ajedrez? Vean el video y se van a enterar de lo que le pasó a Fausto, hace
muchísimos años.
¡Espero que la disfruten! Les mando besos,
Seño Estrella
¿Cómo
andan? Nos reencontramos hoy con un repaso y una historia de otro planeta
(nunca mejor dicho). En lo que va del año, entre los variados contenidos que
fuimos viendo, aprendimos los conceptos de “jaque” y “jaque mate”, y también
del “ahogado”.
Vamos a repasarlos.
Como
el Rey es la pieza más importante del juego, hemos aprendido que nadie puede
capturarlo. Sin embargo, cuando alguien lo ataca recibe un nombre especial: Jaque. Es obligatorio para el jugador
solucionar el problema en ese turno, dado que el reglamento es bien claro y
dice que nadie puede terminar su jugada si su Rey está atacado (en jaque). Eso
sería una jugada ilegal. Por lo tanto, debemos buscar una solución. Hay tres
maneras de solucionar un jaque:
Mover
el Rey a un lugar donde nadie lo ataque;
Tapar
el jaque, poniendo una pieza delante del Rey;
Capturar
a la pieza que está atacando al Rey.
En
algunos casos, por más que busquemos una forma de poner a salvo a nuestro Rey,
no hay solución. A eso se le llama Jaque
mate: un jaque que no puede ser salvado. Si nuestro Rey es vencido con
jaque mate, debemos reconocer la derrota y nuestro rival se declara vencedor.
En
el medio de todo eso, hay otra posición: el
ahogado. El ahogado se produce cuando un jugador, en su turno, no puede
realizar ningún movimiento reglamentario. Cuando aprendimos el jaque mate “beso
de la muerte”, vimos que teníamos que tener cuidado de no “ahogar” al Rey
contrario.
Veamos
esta posición:
Es
el turno del Rey negro y se encuentra ahogado: no puede mover a ningún lado, pero
tampoco está atacado, por lo tanto no es Jaque mate.
Para
resumir, entonces, podemos decir que:
El
Jaque es la amenaza al Rey y tiene solución
El
Jaque mate es la amenaza al Rey que no puede solucionarse
El
ahogado es el momento en que un jugador no puede mover nada, pero su Rey no
está atacado (no es Jaque, ni Jaque mate).
Ahora
que ya repasamos todo esto, les voy a dejar un video en el que les cuento una
partida que jugó el ex Campeón Mundial José Raúl Capablanca contra –ni más ni
menos- que un Marciano (sí: un Marciano ajedrecista). ¿Quién creen que ganó esa
partida?
Quienes
alguna vez hemos visto en libros, revistas o diarios, alguna partida de ajedrez
o problema para resolver, habremos notado que la solución no se marca con
flechas sobre el tablero, sino que aparece anotada. Hay películas que muestran
escenas de jugadores enfrentándose en una partida de ajedrez, sentados ante el
tablero, con un reloj y una planilla para anotar las jugadas. Entonces podemos
preguntarnos: ¿Qué anotan? ¿Cómo se anotan las jugadas de ajedrez? Hoy vamos a
aprender eso que se llama sistema de notación algebraico.
Como ya sabemos, el tablero de ajedrez tiene 64 casilleros, y cada uno
de ellos tiene un nombre que se compone por una letra y un número. Las columnas
(líneas verticales del tablero) son denominadas con una letra, desde la “a”
hasta la “h”; y las filas (líneas horizontales del tablero) se numeran desde el
“1” hasta el “8”. Veamos la imagen:
Como
observamos en el tablero, la fila “1” es la primera línea donde se ubican las
piezas blancas, y la fila “8” corresponde a la ubicación inicial de las piezas
negras. Del mismo modo, la letra “a” corresponde a la izquierda del jugador de
piezas blancas, mientras que para el jugador de piezas negras la columna “a”
estará a su derecha. Algo que nos sirve de guía es recordar que al inicio de la
partida, las Damas están ubicadas en la columna “d”, y así es más fácil
orientarse.
Veremos entonces el
nombre de cada casillero:
Ya
sabemos ahora que cada casillero tiene su propio nombre, y nos falta saber cómo
anotar las jugadas. Cada pieza de ajedrez se representa con su letra inicial:
R
= Rey
D = Dama (por eso no le llamamos “Reina”, para que la “R” no se confunda con la
de Rey)
T = Torre
A = Alfil
C = Caballo
Y los peones no llevan letra: adoptan el nombre de la columna en la que están.
Así tendremos el péon a, peón b, peón f, etc.
Si comenzamos la partida
moviendo e4,
significa que el peón e se mueve hasta la
casilla e4. Si
anoto Cf3, lo
que estoy haciendo es mover mi Caballo a la casilla f3.
Para practicar, les
voy a dejar un ejercicio. En la siguiente imagen, aparece una posición de una
partida de ajedrez. Yo voy a anotar, una por una, la ubicación de las piezas
negras, y lo que ustedes deben hacer es anotar la ubicación de todas las piezas
blancas.
Posición de las piezas
negras: Ta8, Dd8, Te8, Af8, Rg8, a7, d7, f7, g7, h7, b6, Cf6, Ce5.
¿Se animan a anotar la
posición de las piezas blancas, utilizando el sistema algebraico?
Muchas veces nos preguntamos
cómo podemos mejorar en el juego, qué podemos hacer para tener un mejor
rendimiento o para materializar ventajas. Es cierto que muchas de esas cosas se
aprenden por concepto: que alguien nos explique determinados recursos y diferentes
maneras de hacer jaque mate. Otra forma de aprender es a través de la práctica:
jugando (y, por qué no, perdiendo partidas) se mejora mucho.
Hoy vamos a empezar a
analizar partidas famosas, de grandes jugadores que han llegado a ser los
mejores del mundo en su época. ¿Cómo piensa un campeón? ¿Cómo analiza una
posición? ¿Qué planes tiene? En este momento del año vamos a complementar lo
que fuimos aprendiendo hasta ahora, con el análisis de partidas famosas.
En el video que dejo a
continuación, analizamos una partida de Paul Morphy, gran jugador de su época a
pesar de haberse dedicado durante pocos años al ajedrez. Esta partida fue
jugada en el Teatro de la Ópera de París en el año 1858. Su rival fue el Duque
de Brunswick, quien jugaba en consulta con el Conde Isouard. ¿Quieren saber un
detalle asombroso de la partida? Paul Morphy jugó “a ciegas”: no miraba el
tablero. Le dictaban las jugadas y él recordaba la posición en su cabeza (un
especialista en esta modalidad fue Miguel Najdorf, de quien les publiqué un
video en el mes de abril).
Espero que disfruten de esta
partida y les guste tanto como a mí.
Todos los sábados se desarrollan, de manera online por la
plataforma lichess.org, los torneos de Ajedrez Escolar. Funcionan como un
espacio recreativo, de práctica y de aprendizaje. No es obligatorio participar,
es una actividad opcional y completamente gratuita.
Hoy les voy a explicar, paso a paso, cómo hacer para
participar, si así lo desean.
Primer
paso: Ingresar en la página https://lichess.org/ y
REGISTRARSE como nuevo usuario. Deben ingresar un correo electrónico, elegir un
nombre de usuario de Lichess y definir una contraseña de acceso. Se les enviará
un correo para hacer la validación de la cuenta y ¡listo! El usuario habrá sido
creado. Por si acaso, les dejo un instructivo que está publicado en
Blog del Programa de Ajedrez Escolar http://ciudadajedrezescolar.blogspot.com/2020/04/instrucciones-para-registrarse-en-el.html
Y también les dejo un
video-tutorial:
Segundo
paso: Con el usuario de Lichess ya creado, ingresan (por única
vez) al formulario de inscripción según el grado que les corresponda. Es
sumamente importante que el usuario ingresado en el formulario sea exactamente
el mismo que se generó en Lichess.
Cuando hayan completado el formulario, luego de presionar
“enviar”, les aparecerá un link que los remite a la página Lichess, específicamente
a la Comunidad del grado correspondiente. En ese enlace, deben solicitar unirse
a la comunidad y aguardar ser confirmados (esto puede demorar, pero antes del
torneo siguiente habrá sido aceptada).
Por si tienen dudas,
les dejo un video-tutorial sobre este paso:
Tercer
paso: Una vez aceptados en la comunidad, ya pueden participar
de los torneos de cada sábado haciendo click en “Unirte al torneo”.
Toda esta información (y muchas cosas más) la pueden
encontrar en el Blog del Programa de Ajedrez Escolar:
En la próxima publicación, vamos a empezar a ver partidas
famosas de jugadores que han sido los mejores del mundo en su época. ¡Podemos
aprender mucho analizando cómo jugaban!
¡Hola! Esta semana llegó la
primavera, y nos dan muchas ganas de hacer cosas divertidas. Pero, como bien
sabemos, seguimos cuidándonos todo lo posible, por eso les traigo unos
jueguitos que pueden practicar en casa y compartir con la familia.
Se preguntarán por qué les
traigo otros juegos que no son ajedrez, y les respondo: los juegos que hoy les
voy a enseñar se llaman juegos de “pre ajedrez”. Esto quiere decir que, para
poder jugarlos, necesitamos conocer algunas cosas del ajedrez (como los
movimientos de las piezas) pero no todo y, además, el objetivo de cada juego es
diferente. ¿Qué tienen de bueno? Muchas
cosas: que los podemos jugar con quien tengamos cerca, que son fáciles de
aprender y que nos ayudan a mejorar habilidades que necesitamos para el ajedrez:
ver más rápido las amenazas, analizar posiciones, planear, anticipar y calcular
jugadas, buscar estrategias para ganar, y un montón más.
¿Tienen ganas de
conocerlos? En el video, les explico tres juegos: Obligado a comer, Ta-Te-Drez
y La
carrera del Rey.